Antonio G. Rodiles es uno de los nombres que más suena dentro de la emergente sociedad civil cubana. Su proyecto Estado de SATS (“donde confluyen Arte y Pensamiento”) ha insuflado nuevas energías a lo que algunos han dado en llamar “disidencia intelectual” dentro de Cuba, renovando el marco crítico de la oposición al totalitarismo.
Gracias a la coordinación del Dr. Darsi Ferrer, Neo Club Press cuenta con el aporte de Rodiles para continuar esta serie sobre el futuro que aguarda a los cubanos. En tiempos de escepticismo, desorientación y esperanza –todo mezclado--, nada mejor que conocer, de primera mano, lo que piensan y esperan los promotores del cambio en la Isla.Neo Club Press. La jerarquía de la Iglesia Católica cubana ha asumido públicamente su protagonismo en un inédito acercamiento al régimen, llegando a intermediar en el proceso de excarcelación y destierro de los presos de la Primavera Negra, con el acompañamiento del anterior gobierno español, además de interceder para que se ponga fin a las agresiones contra las Damas de Blanco. ¿Cuál es su consideración acerca del rol que está desempeñando la Iglesia Católica en el actual contexto cubano?
Antonio G. Rodiles. Tengo algunos artículos escritos junto al filósofo Alexis Jardines que ahondan en este tema. Como decíamos en uno de ellos, “no es a la Iglesia a quien le corresponde construir una alternativa de nación, eso le toca a la sociedad civil. Por lo tanto resulta realmente sorprendente que este grupo desee ocultar el trabajo que por años han realizado tantos actores políticos, llegando a pagar con largas condenas y hasta con su vida el compromiso asumido con la democratización de la Isla. La constante referencia a su propia plataforma a título de solución única es, cuando menos, ofensiva. Pero esto no es todo. ¿Cómo decir que desde la oposición no hay un proyecto de nación? ¿Cómo asegurar que quienes reclaman el fin de una dictadura carecen de legitimidad?
“También resulta curiosa la vehemencia con que el Cardenal (Jaime Ortega) ha asumido una tarea que le trasciende. Su papel cuando más debe ser el de mediador, en caso de ganarse la confianza y el respeto de las partes en conflicto, y no como activista totalmente parcializado”. Para leer la nota completa, clic aquí.
NCP. ¿Qué posibilidades tiene una transición hacia el neocrastrismo en Cuba, algo por el estilo del modelo chino, en la que participen la jerarquía de la Iglesia Católica, un sector del empresariado cubanoamericano, determinados académicos e intelectuales y el gobierno de los Castro, excluyendo a la oposición? En un escenario así, ¿concibe que estos actores podrían ignorar exitosamente a la oposición interna y al exilio anticastrista?
AGR. Las posibilidades dependen del escenario que se dé. Si el gobierno cubano se ve obligado a hacer frente a la profunda crisis que vive el país con sus propios recursos, las posibilidades son mínimas. En cambio, si recibe una inyección de capital las probabilidades crecen. La economía cubana y el país en general no están en condiciones de detener el ritmo de deterioro de toda su infraestructura, fondo habitacional, etcétera. Es por eso que a raíz de la enfermedad de Hugo Chávez el gobierno se ha girado intensamente a lograr un relajamiento de las sanciones del gobierno norteamericano. Si no logra tal objetivo, tendrá que implementar reformas de profundo impacto en las que sin dudas perderá el poder.
NCP. Se dice que en una eventual reforma migratoria el régimen continuaría impidiendo la salida y entrada al país de cubanos que disienten o se oponen al castrismo, como forma de control y chantaje. ¿Cuán lejos espera que llegue la reforma migratoria en Cuba en caso de ser implementada?
AGR. El régimen cubano se sostiene mediante el miedo y el control, estos dos elementos son claves en su diseño. Evidentemente el asunto económico ejerce una fuerte presión ante la imposibilidad de generar los mínimos recursos que necesita el gobierno para mantener el férreo control sobre la población. Sin embargo, solo en casos extremos ha estado dispuesto a sacrificar el control por un ligero repunte de la economía.
En el caso de los viajes, el régimen logra combinar dos elementos muy importantes: entrada fácil de capital y control. No obstante, durante periodos de fuertes tensiones, como el que puede venir, la salida siempre ha sido el éxodo. No descarto que en esta ocasión venga un intento de éxodo disfrazado de reforma migratoria. Hay que observar los acontecimientos.
NCP. Se ha sugerido que unas elecciones internas de la oposición en Cuba serían muy útiles para presentar una unión opositora con un líder representativo al frente, algo distinto a la dispersión que se observa hoy. Sucedió recientemente en Venezuela, donde las fuerzas de la oposición realizaron elecciones primarias y eligieron un candidato único contra Hugo Chávez en las próximas presidenciales. ¿Opina que en Cuba sería posible repetir ese esquema?
AGR. Creo que sí. Solo que debemos estar muy claros del tempo de cada paso. Hay que saber leer cada momento y no intentar quemar etapas.
NCP. Recientemente se han observado importantes diferencias de opinión entre los blogueros oficialistas respecto a las limitaciones de acceso a la Red en Cuba y el impacto de estas modernas tecnologías en la realidad nacional. En el corto o mediano plazo, ¿constituirá Internet un factor significativo en una eventual desaparición del sistema vigente?
ARG. Internet ya está jugando un papel muy importante y seguramente lo seguirá jugando. Internet no solo será importante en este periodo, sino que durante la transición será vital. Vivimos la era de la información y el conocimiento, el uso de internet es comparable con el uso de la electricidad.
NCP. ¿Cree que el totalitarismo dejará un lastre insalvable a la hora de reconstruir, de modo progresivo y firme, una futura Cuba libre y próspera? ¿Cuáles desafíos imagina serán los más importantes a enfrentar? ¿Qué impacto geopolítico, económico y social tendrá esa Cuba futura en las naciones de la región?
AGR. a) Creo que nos dejara un legado muy negativo, pero no considero que insalvable. A pesar del desastre en que ha sumido a nuestro país, tenemos capital humano fuera y dentro de la isla con un fuerte interés en reconstruir la nación. Mi optimismo es total.
b) Hay que componer el tejido social y restablecer el sentido del trabajo. En el aspecto de la gobernabilidad, será fundamental crear instituciones creíbles y eficientes.
c) En un mundo globalizado y con una emigración cubana tan masiva, es casi imposible que la relación de Cuba con los países de la región no sea intensa. Creo que uno de los mayores retos será el de la seguridad regional. Nuestro país debe cuidar como elemento esencial no convertirse en santuario de carteles, tráfico humano, prostitución y otros males que encuentran en la situación ruinosa que enfrentamos el caldo de cultivo perfecto.
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Me estaba cansado del bien, de la resistencia cubana, por que ya no veía plan, ni método ni sistema en su camino, después de tantas oportunidades, posibilidades y ocasiones perdidas. Creo, me parece, que con Estado de Sats y algunos otros extraordinarios resistentes como Darsi Ferrer, esta resistencia cubana está, por fin, tomando la dirección acertada, la obvia, indiscutible, patente.
Coincido con cada palabra en las respuestas de Antonio Rodiles, y me invade el optimismo !! después de esta entrevista. Por cierto, con preguntas excelentes por que vinculadas con la realidad, preguntas decisivas por que relacionadas con aspectos concretos.
Y de esto se trata, de mover la resistencia cubana, de moverse hacia posiciones concretas, reales, de lucha, de movilización.
Estuve escuchando hoy a la resistente birmana Aung San Suu Kyi que declaraba, fuera de su país por primera vez, que lo fundamental es empoderar al pueblo, darle el poder al pueblo, o a la sociedad civil si se prefiere.
De esto he siempre hablado y discutido: sin un pueblo cubano en acción, empoderado, no hay posibilidad ninguna de destruir esta dictadura castrista. Si realmente queremos destruir esta dictadura.
El pueblo cubano tiene que apoderarse del poder que la dictadura le ha negado, confiscado, robado, arrebatado. El pueblo cubano hay que sacarlo de su silencio, de su oscuridad, para que clame sus deseos de vivir libre.
Creo, me parece, que Antonio Rodiles y su compadre van por este camino, el único legitimo y eficaz: destrucción de la dictadura con el pueblo. Un pueblo levantado, levantado pacíficamente pero con determinación, energía y valentía.
Un saludo y abrazo.