¡Excelente texto Darsi! Pero me surge la duda: ¿está o estará preparada la nación cubana para asumir una verdadera independencia en todos los órdenes de la vida social y económica? La duda me surge porque ese apadrinamiento a que tú haces referencia muy acertadamente en varios momentos del texto pueda constituir el valladar fundamentar por la que se ejerce la dependencia, lo cual para mi constituye un arquetipo ya establecido en el inconsciente de la mentalidad colectiva cubana. Yo creo que la lucha no es por la independencia, sino por la dependencia al mejor postor en función del desarrollo objetivo y democrático del país. Y esta no es una idea anexionista, que pudiera visualizarse como tal, sino más bien un aprendizaje al cual habíamos acudidos a principios del siglo XX y que debido a nuestra ignorancia política apartamos del rol esencial para levantar una nación prospera y democrática. O sea, seguir imaginando una nación en los términos de independencia no será lo efectivo en términos políticos y sociales. En este mundo de globalización mediática no cabe ya el concepto de independencia. ¿De qué seremos independientes? En fin, creo que Cuba aun no está preparada para eso –lo ideal, por supuesto- en los tiempos que corren. Tenemos que aprender mucho más de política porque la identificación, en una larga duración, al concepto independencia ha logrado, paradójicamente, la dependencia al peor postor. Hemos estado conceptualizando algo que nada tiene en su base pragmatismo alguno. Los tiempos han cambiados, como los conceptos también. Para mí el cambio seria del concepto independencia al concepto aprendizaje.