En su mejor y más estricta definición, “cultura” es la “huella material y espiritual dejada por el hombre en el tiempo”. Ha habido cientos de definiciones sobre lo que es cultura, de modo que cada rama de la ciencia del hombre posee una definición particular, pero la mencionada arriba engloba de una manera resumida a todas.
En un texto del ex ministro cubano Armando Hart, Del trabajo cultural, “cultura cubana” no era sólo el registro de la huella material con que contábamos, sino también lo intangible, la memoria y la identidad del pensamiento revolucionario cubano para el trabajo de la cultura. Dos décadas después de este pronunciamiento, en el libro Cubanía, cultura y política, Hart establecía una rigurosa definición sobre lo que es “cultura cubana”: la cultura cubana yace en la ideología de la historia de las revoluciones en Cuba.Como ven, ésta es la definición de un político. Para un etnólogo como Fernando Ortiz la definición de “cultura cubana” varía. Por supuesto, desde el soporte del etnos cultural llegaría a decir Ortiz que “la cultura cubana es un ajiaco”. Los estudiosos de la cultura oficial cubana han partido de la definición ortiana, del concepto transculturación en mayor medida, pero sin dejar de ver en el pronunciamiento ideológico de Hart las bases de la identidad del nacionalismo por la cultura.
De modo que estas son las variantes, en líneas generales, que han movilizado el pensamiento; las que han movido a que algunos califiquen e identifiquen “cultura cubana” con una existencia real y palpable. Pero en mi artículo “La cultura cubana no existe” nunca hablé sobre “esta existencia” (la mente tiende a interpretar las cosas a su modo). Si una definición sobre cultura está en juego, la identificación del concepto decidirá la interpretación. Esta existencia gira en torno a la no existencia: “pienso, luego existo”.
Gurdjieff estaba enseñando a Ouspensky un ejercicio de meditación, una técnica, en la habitación donde se hospedaban. Se trataba del trabajo “recuerdo de sí”. Ouspensky, que había sido un gran periodista, un infatigable lector al punto de haberlo devorado todo en cuanto a la literatura rusa, conocía al dedillo la historia de la cultura de su país. Sus libros, una novela y varios textos sobre la dimensión del conocimiento del mundo atestiguan que este autor creía profundamente en la cultura del mundo. Sus libros estaban llenos de anécdotas sobre la cultura del mundo. Pero él sentía que algo fallaba.
Sobre este fallo, Gurdjieff pidió a Ouspensky que intensamente recordara su nombre: Yo soy Ouspensky. El trabajo “recuerdo de sí” duraba semanas. Pero le era irresistible a Ouspensky recordar su nombre por más de un minuto. Pasado ese minuto caía en el sueño. Otros pensamientos entraban y el recuerdo de sí se anulaba. Gurdjieff enfatizaba que ese era el momento y la prueba de la incapacidad de ver. Que lo que se anulaba era la sensibilidad de ver y entraba en juego la intelectualidad de ver. Y un día surgió el milagro. Ouspensky pudo ver lo que Gurdjieff quería decir con sensibilidad de ver. Un día comenzó a notar que el recuerdo de sí se prolongaba más de un minuto. Y a partir de ese día la voz de Gurdjieff entró en el interior de Ouspensky sin que hubiese existido una articulación de palabras.
Comenzó un dialogo entre el silencio y la voz. Gurdjieff preguntaba en silencio y Ouspensky respondía en voz alta. Pero hubo un momento en que Gurdjieff intensificó el diálogo y pidió a Ouspensky que saliera al mundo y observara entonces. Ouspensky salió de aquella habitación y comenzó a caminar por las calles de Finlandia, y se llevó la sorpresa. Vio por primera vez en los rostros de los transeúntes lo que Gurdjieff afirmaba: el mundo está dormido, la cultura del hombre no existe. Existe en el sueño.
“El recuerdo de sí” abrió una brecha en la vida de Ouspensky. De la forma de ver intelectualmente el mundo, del pienso, luego existo, que es como Hart y Ortiz ven la cultura cubana, pasó a ver emocionalmente el mundo. Y en esta emoción y sensibilidad de ver el mundo se percató: La cultura existía en el sueño. Nadie en Cuba recuerda la base de quién piensa y ve. Se piensa en la existencia a partir de definiciones. Como me dice un amigo, la inteligencia emocional no existe.
A todos los que creen que la cultura cubana existe les pido hagan el ejercicio de “recuerdo de sí” por un tiempo y les aseguro que se llevarán una sorpresa. Empezarán a decir entonces: “existo, luego pienso”. Fue a partir de esta concepción que dije que la cultura cubana no existe. Y en verdad no existe; sólo es sueño e imaginación. Es una mentira.
Como dijo Gurdjieff, en la cultura que conocemos “todo sucede, nada se hace”.
http://angelcallejas.wordpress.com/
Comentarios (7)
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2012-01-21 17:45:36 | Alma Rosa CabelCallejas es un poeta, un gran poeta. La metáfora fluye en su pensamiento con la brillantez de la miel y la lentitud sensual conque esta extiende su dulzura en la superficie de la piel. Sólo hay que saber degustarla, lamerla con fruición acercándose al totem, fuente del placer en que la carnalidad es defenestrada por una espiritualidad superior. Literatura de un elegido, sólo apreciable por unos pocos elegidos. Yo copio cada escrito suyo y lo imprimo para estudiarlo y emplearlo como material de mi propio crecimiento espiritual. Gracias maestro. Cuando venga usted a Miami me gustaría conocerlo.
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2012-01-21 20:59:52 | dialcompletamente de acuerdo contigo, Alma. Textos precursores. Pero es solo el principio. Se gesta algo diferente en NCP. Vamos hacia un movimiento espiritual que justifique el lenguaje. Se acabo la palabreria barata y vacia.
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2012-01-21 21:14:37 | citaEl rito del brindis de los Idiotas era pieza esencial de la Ciencia del Idiotismo, de la cual Gurdjieff decía: El significado auténtico de la palabra idiota, aquel que le dieron los sabios de la antigûedad, es ser uno mismo. El hombre que es él mismo parece loco a los ojos de los que habitan en el mundo de las ilusiones, de manera que cuando le llaman idiota, quiere decir que él no comparte estas ilusiones con ellos. Cualquiera que decida ahondar en sí mismo será un idiota. Los sabios saben que está en busca de la realidad. Los necios piensan que ha perdido la razón. Se supone que nosotros estamos en busca de la realidad, de modo que todo deberíamos ser idiotas. Pero nadie nos puede convertir en idiotas. Es algo que tenemos que elegir por nosotros mismos.
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2012-01-25 12:35:32 | Canela Cauterio.Alma Rosa, ya somos dos las que queremos conocerlo.
Desde que leo estos ensayos ,siéntome iluminada. Ante cada inquietud cultural o de cualquier índole, porque confieso que ha abierto las puertas a la solución de mis conflictos cotidianos , me digo ; 'no existe' . Lo repito una y otra vez , hasta que me siento poseída, penetrada por un ente superior que me susurra ;
'sólo es sueño e imaginación. Es una mentira.'' , abandónate, haz el ejercicio de 'recuerdo de sí (mí). 'Esta existencia gira en torno a la no existencia'. ayyyy!!!! y mientras gira y gira , me siento taaaan bien.
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