Uno de los mejores trabajos que he leído últim***nte. Creo que con Callejas estamos asisitiendo al devenir de algo muy nuevo para la literatura y la filosofía cubanas, y a no dudar del ámbito hispano. La vida, la existencia y la muerte están siendo enfocadas de una manera muy punzante, objetiva y novedosa. Aun cuando podamos estar de acuerdo o no con algunos criterios, su forma de decir, de analizar y hurgar en los fondos de toda materia humanística, y más importante aun de toda relación entre el ego y el alma, es admirable: destila inteligencia y hondura, y fundamentalmente otorga una visión tan larga como el mismo horizonte. Callejas es -o mejor los escritos de Callejas- como la utopía del horizonte, al decir si no me equivoco del cineasta latinoamericano Fernando Birri (a pesar de que este último haya tenido una fuerte relación con el totalitarismo cubano): nunca podrás asir el horizonte en tus manos, esos escritos, ideas y conceptos que están en el horizonte; no obstante, el horizonte te hace avanzar -con los textos de Angel Rolando- hacia una dimensión mayor del universo. He ah la utopía. En resumen, llego a la terrible y bella conclusión de que la visión de Callejas es imprescindible: terrible y tajante por lo desgarradora, por su intención de veracidad; y bella porque descubre lo consustancial de la literatura (incluyo, poesía, filosofía, psicología, sociología, metafísica, entre muchas disciplinas) con la vida, con la existencia y con la muerte. Gracias, amigo, por todo lo que me haces aprender, saludos, Manuel