¿Usted se imagina a John Travolta huyendo por los pasillos de un hotel de Atlanta seguido por un masajista ciego, enloquecido por no poder hacerle una felación? Travolta, ídolo de una generación, el hombre de “Saturday Night Fever” y luego, para más gloria, “Pulp Fiction”. ¡Cuánto ensañamiento contra el símbolo de toda una época!¿Y si fuera Zato, el masajista Ichi? ¿Y si hubiera perseguido al actor por los pasillos de un hotel de Beverly Hills, el sable en alto y los ojos apagados, yertos sobre la alfombra roja de la leyenda samurái?



Primero fue Dakota Rose, alias Kota Koti, quien con su extraordinaria belleza formal revolucionó las redes. Después vinieron otras, como Venus Angelic, de gran parecido con Sailor Moon, el popular personaje manga de Naoko Takeuchi. Ahora sin embargo todos los créditos corren a cuenta de Valeria Lukyanova, una joven ucraniana de 21 años cuya cintura de avispa y rostro de piel impoluta agudizan tremendamente su semejanza con una Barbie.
La bisexualidad es tan común hoy en día entre las chicas y en el mundo del espectáculo como antes podía serlo usar un abrigo de piel. Por eso no me toma por sorpresa que Rihanna haya salido del armario con Melissa Forde. Recuerdo que en esta misma columna, en enero pasado, estuvieron a punto de lincharme cuando insinué que la mulata de Barbados y Katy Perry tenían una relación más que amistosa, a raíz de la ruptura de ésta con Russell Brand.
Hillary Clinton bailando en el Café Havana, qué bien. Mire usted la foto a la derecha. En el Café Havana de Cartagena de Indias, no en La Habana de los hermanos Fidel y Raúl Castro, que conste, porque todo hay que aclararlo. Movió las caderas la Secretaria de Estado de los Estados Unidos de América. ¿Qué edificante, no? Cuando un político de su rango sacude el esqueleto con total desinhibición es señal de que algo anda bien por ahí. El cuerpo vive segundas nupcias. Parece que algo florece en la intimidad de la Clinton, y brindamos por ello.
La exhibición sensual de las partes íntimas de las celebridades hace furor en Internet. Miley Cyrus está que se sale mostrando sus senos y pubis, aunque sus defensores sostienen tercamente que se trata de descuidos de la cantante y actriz. Pero Cyrus no es la única, ni siquiera la más destacada. La verdadera reina de los “filos”, como se dice en Cuba, es Rihanna.
Kota Koti no usa Circle Lens ni se ha operado la nariz. Ya basta de conjeturas envidiosas. Kota Koti no es un robot ni los lentes de contacto Circle Lens pueden agrandar los ojos, sino el iris de los ojos, que ni es lo mismo ni remotamente se escribe igual. Kota Koti es un ángel que nunca matarán las lenguas de fuego de los dragones de la maledicencia. Kota Koti vuela a la altura de sus cabezas, saca su espada y… ¡zas!
Con casi 22 millones de followers en Twitter, Lady Gaga sigue siendo la reina del pájaro azul. Una realidad que ha desatado el enfrentamiento de sus fans, los llamados “little monsters”, con los de su más cercano perseguidor en el microblogging, Justin Bieber. El cantante canadiense, con más de 19 millones de seguidores (los “beliebers”), amenaza en serio el trono de Gaga, y sus incondicionales han decidido que ya es hora de que lo ocupe.
Es un amor a destiempo, prematuro, torpe, insoportablemente mediático, aseguran sus detractores. Es un amor, el de Justin Bieber y Selena Gómez, pasto de la era digital. Ambos no paran de meter la pata, subraya un sector de la prensa sensacionalista. Que si la pobre muchacha está enferma y ha bajado tantas libras que parece un perchero. Que si el pobre muchacho se emborracha en público y hasta ha perdido la compostura en Twitter. Crisis sobre crisis.
Venus Angelic supuestamente enfrenta a Kota Koti (Dakota Rose). Lo dicen tantos y tantos titulares. Se trata de una adolescente japonesa, de apenas 15 años, cuyo parecido con Sailor Moon, el popular personaje manga de Naoko Takeuchi, ya está generando olas en Youtube. ¿Se tambalea la popularidad de Koti? Para nada. Pero en este mundo tumultuoso de las redes sociales cualquier cosa puede pasar.
La perniciosa influencia de Vanessa Hudgens ya está haciendo de las suyas en la frágil sicología de Selena Gómez. Y todavía algunos se preguntan por qué viajó de urgencia a Los Ángeles, desde Miami, para atenderse en el hospital Cedars-Sinai Medical Center. ¿Qué tenía la ex de Disney que se le vio con un parche en un brazo, como si le hubieran extraído sangre? ¿Y por qué se escondía Justin Bieber de las cámaras, en la parte trasera del auto?
Miley Cyrus no se casa. Lady Gaga no se retira. Madonna no ha imitado a Lady Gaga. Usher no le teme a Adele. Adele no ha dejado de fumar. Rihanna no visitó a las doce de la noche a Ashton Kutcher. Ashton Kutcher no ha pagado 200.000 dólares para viajar al espacio. Britney Spears no mejora lo suficiente como para recuperar la tutela de sus hijos.
La difusión de la foto que acompaña esta nota, donde supuestamente aparece Kota Koti a los ocho años, ha vuelto a disparar los rumores que apuntan a un distanciamiento entre la Barbie de Youtube y su hermana Kiki Kannibal. Y es que ha sido la propia Kiki quien ha circulado la fotografía, en lo que parece consecuencia de un ataque de celos.
El conflicto ha estallado en la casa de Orlando, Florida, donde las hermanas Kota Koti y Kiki Kannibal conviven. Fuentes alternativas aseguran en Twitter y Facebook que la intención de Kiki (Kirsten Leigh Ostrenga) de publicar una biografía parcial sobre su vida y la de Koti no le ha caído nada bien a esta última (Dakota Rose Ostrenga), quien sospecha que su hermana mayor pretende aprovecharse de su furiosa celebridad en Youtube.
Ojo: Miley Cyrus cree que la vida es producto de la explosión de las estrellas. No de las estrellas de Hollywood ni de las estrellas del pop ni de las estrellas de mar, sino de las estrellas a secas. La exestrella de Disney está apoyando la teoría del físico Lawrence Krauss según la cual los humanos no podríamos estar aquí “si las estrellas no hubieran estallado, porque los elementos --el carbón, el nitrógeno, el oxígeno, el hierro, todas las cosas importantes en la evolución-- no fueron creadas al principio del tiempo, sino en los hornos nucleares de las estrellas”.
Kota Koti (Dakota Rose) ha hablado. Su destino potencial es Hollywood. Como no podía ser de otra manera en su caso, y cuando Asia entera se rinde a su parecido con una muñeca animé. Tanto ella como su hermana Kiki Kannibal, a la que le han secuestrado hasta el gato, planean mudarse a Los Ángeles y buscarse la vida en el celuloide.
“En la vida hay amores que nunca pueden olvidarse”, dice el bolero. Y en las vidas de Miley Cyrus y Demi Lovato la exposición púbica es un amor sin freno ni final. Como el de sus fans. Tanto aman ellas las cámaras y los cintillos como sus seguidores el hilo siempre enredado de sus fértiles existencias.
En el verano de 2010 Lady Gaga superó a Britney Spears como reina de Twitter, y ahora acaba de arribar a los 20 millones de seguidores en la red del pájaro azul, una cifra sólo al alcance de Justin Bieber, que ya ha superado los 18 millones. Sin embargo, la apuesta de Britney es de futuro: Se llama Google Plus y dispara primero allí con dos millones de contactos.
Todo arreglado con Fernando Flores. Acoso sexual no puede haber cuando hay desnudo integral, le habrá dicho la princesa. Britney Spears ha llegado a un acuerdo con su guardaespaldas, y por supuesto el acuerdo es confidencial. No obstante, prestigiosas fuentes nos confirman que a cambio de que Flores retirara la demanda presentada en el juzgado superior de Los Ángeles, Spears se comprometió a conseguirle trabajo con Lady Gaga.
¿El Niágara en bicicleta? Lo atravesará Nik Wallenda y, para más mérito, sobre una cuerda floja. Claro que no se sabe aún si en un velocípedo o por sus propias piernas, y tampoco se conoce la fecha exacta, pero ya las autoridades canadienses lo han autorizado. Antes lo hicieron las de Nueva York.
Los casos de violación o intento de violación de padres a hijas, o simplemente de abuso infantil, son más numerosos de lo que la opinión pública supone. ¿Quién no ha conocido casos de mujeres violadas, o manoseadas, durante su niñez por sus padres o padrastros, sin que nunca hubiesen denunciado el abuso?
¿Usted conoce a Geena Mullins? ¿Y a Caitlin Wynters? ¿Tal vez a Keyra Agustina? De esta última se dice que es “el seudónimo de una mujer argentina cuyo nombre real es Julieta Machado, que se hizo famosa debido a unas fotografías y vídeos caseros que circularon a partir del año 2004 en Internet”, pero siempre escondiendo el rostro. 