Hace apenas un año parecía que solo Justin Bieber podría doblegar la hegemonía de Lady Gaga en el mundo del pop. Ahora, sin embargo, la realidad es otra y bien cruel para la cantante de Nueva York. Su accidente solo ha venido a confirmar la tendencia descendente que ya se advertía tras la salida de su último disco, que nunca llenó las expectativas. Judas la traicionó, como antes hiciera con Jesús.
La cantante norteamericana ha perdido 156 millones de visitas correspondientes a sus vídeos alojados en Youtube.



Tras las declaraciones del rapero Chris Brown a la radio australiana, en las que ha confirmado su distanciamiento de Rihanna, la cantante se ha mostrado enfática vía Twitter. Ya nada es lo mismo porque "el amor no es para niños", ha dicho. Así que adiós, pedazo de abusador.
Eso esperábamos de la música cubana. Una descontextualización, el arbitrio, toda nuestra individualidad incesante frente a las tradiciones y los íconos, contra el pasado y la “cultura”. Una fuerza iconoclasta. Una presencia nómada pisando fuerte más allá del tiempo. Lo que los previsibles políticos y activistas cubanos (latinoamericanos en general) no han podido ofrecernos en casi ya dos siglos. El futuro. El verdadero Nuevo Mundo. Una perspectiva diferente, realmente liberada, libertaria. Como reza al comienzo del videoclip “Pangea”, el universo en la palma de las manos.
Este disco de AdriáNomada es un perfecto antídoto para una época tan necia como la presente, caracterizada por la búsqueda del rendimiento inmediato y las angustias cortoplacistas del voluble mercado. Ajena por completo a la dictadura de las modas y sin guardar ningún tipo de pretensiones comerciales en la recámara, estamos ante una obra de arte puro que fluye libre y fresca como agua de manantial.
Si algo resulta positivo es la tolerancia y el desechar todo sentimiento de venganza. Sin embargo, también es bueno no olvidar. El Chévere de la Salsa, Issac Delgado, compartió escenario ayer, en Cuba, con el cantautor y exdiputado de la circense Asamblea Nacional de los hermanos Castro, Silvio Rodríguez, y lo primero que me vino a la mente fue la firma de este último en la declaración de apoyo al fusilamiento de los tres jóvenes afrocubanos en 2003, cuyo único delito fue secuestrar una lancha en la bahía de La Habana para escapar de la isla-cárcel.
Para comenzar a hablar de la obra de
Sama al Masry, una famosa bailarina del vientre egipcia, lleva tiempo poniendo en jaque a los Hermanos Musulmanes en el poder en Egipto. Las canciones de la artista se han convertido en un símbolo de la disidencia contra Mohamed Mursi.
El músico de origen puertorriqueño Willie Colón “tumbó de la mata” al “podrido” y al “maduro” (Hugo Chávez y Nicolás Maduro) este miércoles con un tweet que está haciendo furor en las redes y ha sacado de sus casillas al entorno chavista: “Dios bendiga a Venezuela que tiene ahora dos presidentes... uno maduro y el otro podrido”.
Peter la Anguila es ya una estrella de Youtube de la mano de la productora El Pichy Films. “El estilo de Peter la Anguila” anda por más de 13 millones de clics en la sucursal de Google y causa furor entre los jóvenes latinoamericanos. Es el poder de las redes, cuya máxima expresión es el “Gangnam Style” (1159. 151 098 de vistas) y que desde hace tiempo pone en jaque a estrellas pop del calibre de Justin Bieber y Lady Gaga.
Quién me lo iba a decir. Que vería a John Paul Jones, Jimmy Page y Robert Plant, los miembros de Led Zeppelin que sobrevivieron al baterista John Bonham, agasajados por el presidente de los Estados Unidos. Escaleras al cielo de la Casa Blanca, donde el mismísimo Barack Obama les entregó ayer el premio honorífico anual “John F. Kennedy”, el mayor concedido en el país a las artes escénicas.
“Baby”, el video del cantante canadiense Justin Bieber, ya es historia en YouTube. “Bad Romance”, el hit de los hits de Lady Gaga, y que anda cerca de los 500 millones de clics, también. Nada se resiste al galope de vértigo del caballo de PSY (Park Jae-sang), el rapero surcoreano cuyo “Gangnam Style” ha estremecido el universo de la música pop.
Petraeus no la quiere sola. Petraeus no la quiere más. Jill Kelley se fue con Allen. John Allen baila el Petraeus Style. Allen las prefiere mudas. Allen las caza de noche. Paula Broadwell cobra por conferencias. Mas Holly gana $187,605 al año.
Recuerdo aún cuando conocí a este Guerrero de Oggún
Ya está en Miami “el reguetonero de Fidel Castro” –como se le conoce coloquialmente--, Baby Lores, aunque oficialmente se presentará primero en Tampa, en el Whiskey North. No obstante, el artista estuvo este jueves en el Macumba, en el noroeste de la ciudad.
Es lo que comienzan a preguntarse los detractores de la cantante neoyorquina luego de hurgar en su misterioso silencio. Las chicas de la banda punk, condenadas a dos años de cárcel cada una por irrumpir en un templo ortodoxo de Moscú protestando contra la complicidad entre la Iglesia y Putin, están siendo apoyadas por legendarios músicos de todos los géneros: Madonna, Paul McCartney, Kiss… ¿y Lady Gaga? Bien, gracias.
Me refería en un artículo anterior --que ha provocado agrias reacciones, por cierto-- a la involuntaria competencia establecida entre Christina Aguilera y Britney Spears con el sobrepeso. La verdad no entiendo qué hay de extraordinario en señalar una circunstancia, la de su gordura, a la que ambas cantantes han aludido en repetidas oportunidades y que, como no podía ser de otra manera, es de dominio público. ¿Estamos hablando de figuras de la farándula y el pop o no? ¿A qué viene tanto escándalo?
Finalmente. Finalmente. Finalmente. Era ahora o nunca y Lady Gaga lo ha logrado: Reinar sobre Madonna por los siglos de los siglos. Y qué delicioso reinado cuando quien lo hace posible responde a un nombre grande entre los grandes: Nada menos que Elton John.
Ahora se ha transformado en un personaje sorprendentemente masculino, juvenil, naif: Justin Bieber. Sí, porque Lady Gaga, más tranquila que nunca, encarna ahora en la figura del delgado e inquieto cantante canadiense, que no cesa de aparecer en los medios más por sus excentricidades que por su música misma.
El popular cantante de música urbana Osmani García “La Voz”, quien se presentó en la primavera pasada en Miami --en La Covacha y en el hipódromo de Hialeah--, fue derribado por varias de sus fans durante un concierto en Cuba y se encuentra hospitalizado “bajo un agresivo tratamiento con varias estructuras metálicas dentro de su pierna enyesada”, aseguró hoy el publicista Iván Esteva.
Un choque de trenes se perfila en el horizonte, cuando dos rubias de fuego, pero artificiales, crucen sus destinos musicales. Me refiero a Lady Gaga y Christina Aguilera: Ambas han anunciado nuevas producciones, y con un dejo desafiante que augura encontronazos por venir. Al menos entre sus siempre aguerridos fans.
Es el último concierto de Lady Gaga en Australia, en Perth este 7 de julio, y puede que también sea el último año en que la cantante se suba a un escenario. Es que 2012, como sabemos todos, es el año del fin del mundo, y Gaga no debe ignorarlo. Tanto que Living in the End Times (Viviendo el final de los tiempos), el nuevo libro del filósofo esloveno Slavoj Zizek, está inspirado en su figura.