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De la poesía incompleta y la verdad poética

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Me he persuadido de que existe una fuerza oculta trabajando incesantemente detrás de cada poeta moderno. Por ejemplo, decir que un poeta es “moderno” o “posmoderno” respecto a otros poetas de épocas pasadas es sólo recurrir a un “tecnicismo” infantil dentro de la reflexión literaria. Ese “tecnicismo”,  que separa y delimita las concurrencias de la poesía en el tiempo,  se nos ha fijado a fuerza de repetición.

Un crítico como Federico de Onís llegó incluso a decir puntualmente que dentro del “modernismo” ya existía una suerte de “posmodernismo”. Un cambio en el que se distinguía una nueva forma  literaria de expresión con plena libertad. Yo no lo creo, aun cuando los desarrollos literarios en los últimos cincuenta años den prueba  de adelantos. En la superficie de estos desarrollos encontramos evidencias de cambios formales –nuevas estructuras gramaticales--, pero la esencia sigue siendo la misma. Entraña un pasado muy profundo.

El  truco del tecnicismo verbal es usado para evadir los fundamentos ocultos de la verdad poética. ¿Y qué es la verdad poética? Ninguna tendencia o movimiento literario se ha planteado seriamente la pregunta. La misma forma en que está estructurado el pensamiento poético impide siquiera hacer adecuadamente la pregunta: ¿para qué sirve la poesía? Siempre este “tecnicismo” está inquiriendo sobre qué es la poesía. Se quiere manifestar en poesía. Está por descubrir cuáles son los componentes que,  de una manera u otra, forman la poesía. Pero nada más falso.

La poesía no contiene ninguna forma. La poesía es libertad en espíritu. Sólo podemos preguntar para qué sirve, cuál es su cometido en esta existencia, qué nos trae de bueno. La poesía es un impulso, una voluntad consciente para saltar de lo establecido a lo nuevo. Es un acto de creación. Y como ella tiene pendiente y reservado este rol sobre la humanidad, que por cierto ningún movimiento poético ha  aprovechado en su dimensión única, aparecen “un poeta,  todos los poetas”, sin ningún impulso poético de fondo, sin ninguna creatividad.

Fijémonos en la estructura de pensamiento del “sistema poético del mundo” de José Lezama Lima. Nos sorprenderá advertir una obsesiva lógica en la forma, en sus supuestos componentes poéticos. Mirada oblicua, azar concurrente, imago… todos conceptos en palabras. Todos procesos mentales. Es un sistema que nunca se encuentra con la verdad poética. Esos conceptos en relación a la verdad poética van en forma de líneas ferroviarias, paralelos a la verdad poética, muy cerca de ella, pero nunca llegan a unirse a ella.

Las palabras nunca llegan a unirse a la verdad poética. La  verdad poética no forma palabra alguna. Ningún poema tiene finalidad en un punto de unión con la verdad poética. Un poema puede señalar e indicar dónde está la verdad poética, pero sólo eso. El poema no es nunca en sí mismo la verdad de la poesía. Por eso hay tantas confusiones entre los poetas. Ellos están separados, cerca pero muy lejos, de la poesía. Por eso los temas que abordan están relacionados con la angustia, la nostalgia y el sufrimiento. Con ellos nunca la poesía está feliz.

Pasó con el famoso poeta inglés Samuel Taylor Coleridge. Escribió cientos de poemas y dijo que ninguno llegó a ser completado. Él era un genio poético y sin embargo sentía que sus poemas estaban incompletos. Algo faltaba en su poesía. De ahí que escribiera “Biographia literaria”, una suerte de ensayo sobre teoría literaria. Llegó a expresar que las palabras, el lenguaje, son causas recurrentes. Más allá de esta causa sólo quedaba un impulso, una necesidad vital de alejarse de las mentiras y los embustes del lenguaje. Sus poemas eran perfectos en la forma, pero imperfectos en tanto impulso poético. Murió diciendo: muero de tristeza porque nunca alcancé a completar ninguno de mis poemas. Desde entonces esta tristeza se convirtió en una especie de inconsciente colectivo poético que trabaja sobre el consciente poético. Dicta una pauta, un camino por donde la mayoría de los poetas ha transitado.

Así pues, debido a que este tecnicismo constituye una proyección onírica del vuelo de la imaginación poética, y sólo porque este vuelo  puede llegar a retroceder hasta donde comienza el trabajo oculto del inconsciente poético, se podrá algún día determinar diáfanamente el grado de funcionamiento hipnótico de esa historia pasada, de esa suerte de recurrente poético pasado, tanto a nivel individual como colectivo, sobre la observación y la percepción del poeta actual. Poco a poco, llegará el momento en que se establezca una indagación, una búsqueda de la verdad poética como uno de los temas conspicuos que dará, por decirlo de algún modo, legitimidad al trabajo especifico del poeta en actos.

El trabajo del poeta en actos consistirá, entre otras cosas, en descubrir y ofrecer detalles de cómo y por qué el poeta actual está siendo sometido inconscientemente a la vieja conspiración literaria construccionista, en contra de la reflexión poética y la veracidad del  impulso poético de la vida.   

El poeta actual, tal y como se expresa, no trabaja por sí solo. Es decir, no labora únicamente con la parte consciente poética, sino que esta parte del trabajo está estrechamente ligada a otra mucho más grande y abarcadora, inconsciente.  De modo que está por determinarse cómo funciona una larga historia individual que sirve para unir al poeta actual con el poeta del pasado. Y esta sutil unión constituye, paradójicamente, una de las barreras para que se manifieste la verdad poética.

De manera que el poeta actual, tal y como formula las cosas, nunca está consciente del todo de lo que hace; su poesía sigue siendo incompleta, como en los días de Coleridge. Constituye una resaca ya muy lejana. Sin que se lo propongan, hoy los poetas están vertiendo en un mismo contenedor dos cosas separadas.  La poesía moderna puede ser entendida como el remanente de un largo pasado. Y por eso nada es nuevo y nada ha cambiado en lo esencial. Puede que en lo formal, en el modo de abordar el poema, se hayan dado cambios profundos, pero la distancia entre la mente y el poema sigue siendo la misma. Hasta hoy, ningún poema ha sido completado. La mente poética  se ha caracterizado por dejar incompleta la poesía.

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Comentarios (8)
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Comentario:
  • Casandra  - ????????????
    "Un crítico como Federico de Onís llegó incluso a decir puntualmente que dentro del “modernismo” ya existía una suerte de “posmodernismo”. Un cambio en el que se distinguía una nueva forma literaria de expresión con plena libertad. YO NO LO CREO ,"
    "LA POESíA NO CONTIENE NINGUNA FORMA "[y más adelante ] PUEDE que en lo formal, en el modo de abordar el poema, se hayan dado cambios profundos"
    "Ellos[LOS POETAS] están separados, cerca pero muy lejos, de la poesía. Por eso los temas que abordan están relacionados con la angustia, la nostalgia y el sufrimiento. Con ellos nunca la poesía está feliz.". ..."está por determinarse cómo funciona una larga historia individual que sirve para unir al poeta actual con el poeta del pasado"..
    ......y como colofón:
    "El trabajo del poeta en actos consistirá, entre otras cosas, en descubrir y ofrecer detalles de cómo y por qué el poeta actual está siendo sometido inconscientemente a la vieja conspiración literaria construccionista, en contra de la reflexión poética y la veracidad del impulso poético de la vida." .
    POR FAVOR!!!
    QUIEN COLOCARA UN FRENO A ESTOS DELIRIOS ?
  • pepito grillo
    a ver si te moderas casandrita, que ya no sabes si ponerte en dos o en cuatro. Se te ve muy frustrada, has perdido hasta la ironia. Es hora de trabajar y dejar de perseguir el trabajo ajeno! A ver si escribes algo que sirva que ya se acerca la vejez!

    jajajaja
  • pepito grillo
    "Este no es un libro cualquiera. Sin pelos en la lengua, a través de sus páginas Velázquez Callejas señala las carencias e impedimentos que dificultan la liberación existencial, el salto hacia la dicha que constituye, o debería constituir, nuestra realización en espíritu, y tiende un puente hacia la revolución interior pendiente en cada uno de nosotros".

    Te veo detras del palo cansandrita, ponte las pilas y liberate ya!

    jajajajaja
  • atencion
    Casandra apesta; vuelve con lo mismo y lo mismo. Sera que esta no tiene algo que decir? raviosa y evidiosa. Para mi es un perfecto texto.
  • dinamarca
    ALGUIEN SABE SI TOROFIJO ESTA CAMBIANDO AUNQUE SEA UN POQUITO?
    jejeje
  • Casandra  - LO QUE FALTA ES UN TIN
    Si a la profundidad literario-conceptual de Callejas , se le suma la riqueza verbal y corrección ortográfica de sus" raViosos" seguidores , no lo duden , nmuy pronto asistiremos a la manifestación de la verdad poética .
  • Angel Lopez
    Quien es la tal Casandra? Aparece por todos lados criticando. Da pena ver gente como la casandra ladrando de rabia y envidia. Comparto los textos de Callejas, muy buenos y provocadores
  • SaraMontiel  - Querido:
    Sin dudas, Casandra es Soso, o Hermes obra muerta, por delante hablan como serios intelectuales, y no dejan de ser intelectuales en muy serios problemas de personalidad, porque no se diferencian mucho de la otra plaga a la que a veces critican por conveniencia y de donde salieron. Por la espalda, donde asoma de verdad su face: Son dos mitades de uno y se complementan en juzgar, difamar y sentenciar, todo lo que les supere, fingen una humildad pero cuando c***n destilan el mismo veneno de quienes necesitan el raiting que sea, para apuntalar una obra que hace mucho es naturaleza muerta por sus cuatro orificios c***ndantes.
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