Si no entiendes cómo arreglartus desarreglos
y nada reconoces de aquellos tiempos
Si no entiendes cómo arreglar
En verano, muy cerca de Manhattan
¿Y cómo te defenderás
Precisamente aquí: Génesis por la que nos expulsaron del paraíso terrenal.
Nos fuimos introduciendo en la noche, que iba proclamando el resurgir de la epifanía, cuando la aurora oscilaba leve en su vacío. Después fue apagándose la luz de la luna, era un sereno y bello espectáculo, parecido al teatro de marionetas. Sobrepasan al intervalo de la espera, así como el crecimiento indescriptible de la muerte iba adueñándose de todo, a pesar del adhesivo paso alfombrado. Fue un andar felino, casi sin flexionar las rodillas. No era caminar sino volar, como el ave de medianoche.
Paulino Minzi rival del calendario y el glifo deambula con fruslerías en la ciudad del relato Puede vaciar sombreros cubiertos de úlceras, moscas parecidas a notas de Debussy, aquel teléfono moralmente contundente Medio hombre él, aquilino.
Permanece así. Inaccesible.
Nadie es lo que espera el otro
A mi siesta del domingo, donde el sueño se acurrucaba a la sombra de 35 grados, llegó la voz de Belquita, seguida como de un tintineo de cristales que se quiebran.
¿Qué decirte, pequeña sentimental, si meses atrás ya Rubén había popularizado una de sus noticias más terribles y embromadoras?: Murió Dulce María Loynaz. Y en chiquito: Suicidase poetisa holguinera.
Las aves dormidas derraman el oro en su sueño y el viento canta sobra la arena dorada. Bajo el sol del desierto se calcina el esqueleto del buey pero la serpiente sobrevive, sigue reptando entre las dunas, presurosa. El farol de la luna ilumina el camino, la flauta entona la melodía ausente.
Por orificio de orina
no esperes que el mar se abra
más bien nos trague
y desde el fondo en su lecho
podamos ser la semilla
Lleno de cicatrices ser hecho de piel inarticula gabinete de señora juego de tacitas para niña tomillo de tanto bogar de bebedores y aguafuertes enjuague del asunto q Jehová Dios dá con aceituna por largos años legaña en uso bandeja de dama rompe visión de monos (tal Indra autónomo aspira) sin gesto 12 de familia o ciudadano científico casi forajido a pesar de Meca y alambre
La estancia de un puñal se convierte hoy en palabras,
El minotauro
Se oyó una detonación.
Escribo por puro juego.
Me despierto colgando de la noche.
Escapaste en el instante
Al amanecer
miro los campos de algodón
en Carolina del Sur
y los caminos
expuestos desde su color amarillo
como manteles perfectos
semiartista