El acto terrorista de este miércoles en el barrio de Woolwich, en la calle londinense John Wilson, podría haber sido obra de zombis. Los dos individuos armados con cuchillos, machetes y una pistola que mataron a un hombre pasadas las dos de la tarde, intentaron cortar y extraer los órganos internos de su víctima, en un episodio de implicaciones caníbales.
Al parecer, los agresores embistieron primero a su víctima en un vehículo. Testigos explicaron a los medios británicos que los dos atacantes cantaban «Allahu Akbar» (Alá es grande) mientras macheteaban al joven tendido en el asfalto.



Un oscuro episodio de su niñez atenazaba la memoria de Ariel Castro, el secuestrador de Cleveland, mientras sus tres víctimas, Amanda Berry, Michelle Knight y Gina DeJesus, permanecían recluidas en la casa de Seymour Street: El día en que su tío lo violó.
Christopher Knight. Conozco a más de uno que le gustaría vivir como él. El problema es que por alguna razón ninguno de estos conocidos míos se ha atrevido nunca a traspasar la barrera que dejara atrás “El Ermitaño de North Pond” –como ya se le conoce--, quien durante 27 años ha sobrevivido de espaldas al mundo civilizado, en una cabaña improvisada del estado de Maine, al noreste de Estados Unidos.
Siguen cobrando vidas los bancos de niebla de Fancy Gap Mountain (suroeste de Virginia), zona de elevaciones a la que ya algunos periodistas llaman “la montaña asesina”. Una cadena de choques que implicó a cerca de un centenar de vehículos dejó ayer tres muertos y unos 20 heridos.
El tiburón toro de dos cabezas (en la foto) que por estos días mantiene atenta a la prensa era en realidad un feto y nunca vivió de manera independiente, fuera del útero de su madre. De haber sido parido probablemente hubiese muerto en sus primeras horas de existencia, afirman científicos.
Otra víctima fatal de un ataque de león en una reserva de Estados Unidos. Ocurrió este miércoles en el zoológico abierto de Sierra Cat Haven, en Dunlap, una pequeña ciudad en el condado de Fresno, California. Una voluntaria de 26 años cayó bajo las garras de Cous Cous, un felino de cuatro años de edad (en la foto) “sin antecedentes penales”.
Dicen que el hombre desciende del mono, lo que tal vez ha impulsado al gobierno iraní a enviar un simio al espacio. Irán lanzó este lunes una cápsula espacial con un mono a bordo, según informó la agencia oficial IRNA. Dichas fuentes indicaron que el cohete, tras alcanzar una altura de 120 kilómetros, más “la velocidad, aceleración y altura deseadas”, aterrizó con el animalito completamente a salvo.
¿Qué clase de personas son esas que comen cucarachas para ganarse como premio una serpiente? Gente como Eddie Archbold, residente de West Palm Beach, que falleció el pasado 6 de octubre tras ingerir nada menos que un cubo de esos insectos con el objetivo de obtener una pitón bola de marfil valorada en aproximadamente 800 dólares.
O que hablaba, porque esta ballena blanca (o beluga) macho, cautiva en un acuario de San Diego, California, murió hace ya cinco años. Sin embargo, perviven grabaciones y un video en Youtube donde su “discurso”, una especie de trabalenguas, aún llega hasta nosotros.
La pitón de Miami, como ya se le conoce, parece que bate todos los récords. Una pitón birmana más grande que aquella famosa que hace poco fue capturada mientras digería un caimán. Una pitón de 5,6 metros de largo, 75 kilos de peso y 30 centímetros de grosor, capturada este fin de semana no en Miami sino en los Everglades, zona pantanosa, reserva natural, del sur de Florida.
“Vas a ser mi esposa y este va a ser un Concierto de Amantes”, dijo el caníbal Rudy Eugene antes de caer sobre el indigente Ronald Poppo –según revelara éste en una entrevista esta semana--, parafraseando el título de una canción grabada por la banda The Toys y The Supremes.
Se ha especulado con que se trata de un cerdo a medio cocinar, pero la cola larga, las patas casi humanas que terminan en cinco dedos, y la pequeña cabeza, descartan esa posibilidad. Tampoco es una rata, ni un mapache desollado. Es la bestia del puente de Brooklyn, tan parecida al “monstruo de Montauk” fotografiado hace cuatro años que hace pensar que estamos ante un ejemplar de la misma especie.
Si el amable lector se fija bien en la imagen a la derecha de esta nota (clic sobre la foto para agrandarla), verá un ángel sobre el cielo de Aurora, el poblado donde James Holmes asesinó a 12 personas el pasado viernes. Claro que si se fija bien poniendo en juego toda su imaginación.
El misterio del ataque del “zombi de Miami”, como se le conoce al caníbal de origen haitiano Rudy Eugene, sigue dando de sí. El agresor, que supuestamente consumió marihuana antes de caer sobre el indigente Ronald Poppo el 26 de mayo pasado, desnudarlo y devorarle el rostro, había alimentado con anterioridad a su víctima, según ha revelado The Miami Herald.
¿Quién dice que en Estados Unidos no hay castillos? América no es Europa, ni vivió una historia medieval de reyes y señores feudales, pero la cultura popular ha entronizado una amenaza mortal relacionada con el Apocalipsis: Los zombis. Y para protegerse de zombis, nada mejor que un castillo inexpugnable.
Un pez que capa a los hombres mordiéndoles los testículos con dientes humanos, peligrosamente femeninos, fue atrapado la pasada semana en el lago Lou Yaeger, en Litchfield, Illinois. Es el Pacu, una especie similar a las pirañas, pero que las autoridades han tildado de inofensiva dado que supuestamente basa su dieta en algas marinas, caracoles y semillas.
Según declaró la Oficina del Médico Forense el miércoles, el caníbal de Miami, Rudy Eugene, había consumido marihuana antes de caer sobre Ronald Poppo el 26 de mayo pasado, desnudarlo y devorarle el rostro. La pregunta es: ¿Cuánto tiempo antes del ataque?
La epidemia zombi, o el canibalismo puro y duro, no para de generar noticias en Norteamérica, particularmente en la Florida. Esta vez se trata de Charles Baker, de 26 años, quien atacó desnudo a otro sujeto en Palmetto, desgarrándole a mordidas parte de un brazo.
Hay que prepararse para lo peor en el mundo de los muertos. Como demuestra el caso de Kelvin Santos, el niño brasileño de dos años que la pasada semana resucitó en su propio funeral para pedir de beber, y volvió a morir, no hay agua en el más allá. Y no se trata del infierno precisamente porque, ¿qué faltas puede haber cometido un niño de dos años para ser condenado?
Un nuevo dato en la trama caníbal protagonizada por el fallecido Rudy Eugene matizó los hechos de sangre ocurridos el sábado 26 de mayo en Miami, cuando este jueves su novia dijo en conferencia de prensa que solían leer juntos el Corán.
Ya no es sólo el vampirismo. Ahora también el canibalismo. Hace pocos días el haitiano Rudy Eugene atacó a Ronald Poppo bajo un puente de Miami y le devoró el rostro. Ahora, Brandon de León, un joven que gruñó a la policía “como un perro rabioso” en un restaurante Boston Market, trató de morder la mano de uno de los agentes que lo detuvo y golpeó con su cabeza el cristal de un auto patrullero, según reportó El Nuevo Herald.