Creo que la carta de Modesto Arocha en torno a la 28 Feria Internacional del Libro de Miami, a la que acusa de rechazar dos libros publicados por su casa Alexandria Library por ser títulos autopublicados, ha abierto la caja de Pandora sobre el tema de las autopublicaciones. Ya hay un debate sobre el tema en Internet, fundamentalmente en Neo Club Press, espacio virtual del también escritor y editor Armando Añel.
Los que han expuesto sus puntos de vista sobre el tema, coinciden en señalar que lo importante no es la manera como un libro es publicado, sino el contenido. Está de más añadir que ése es también mi criterio. Pero creo que el debate debe ir más allá de la presencia o no de un determinado autor o casa editorial en un evento cultural de la envergadura de la Feria del Libro de Miami. Es necesario analizar el alcance, y la importancia de estas ediciones en el contexto general de la literatura de un país, y su participación en eventos públicos. Es necesario también evaluar cuánto de esta floreciente literatura (fruto, en parte del abaratamiento de las publicaciones) es capaz de perjudicar la imagen literaria de un conglomerado, incluso de un país.Las autopublicaciones son una realidad, y no sólo de ahora. En el caso específico de la literatura cubana escrita por cubanos exiliados, en muchos casos es la única vía que tienen los escritores para poder dar a conocer sus obras. Lydia Cabrera se publicó gran parte de sus libros. Reinaldo Arenas pagó por publicar también algunos de sus libros. El hecho de pagar sus propias ediciones no disminuye la calidad e importancia de un autor y de su obra. Todo el problema surge por la carta enviada y firmada por un funcionario de la Feria del Libro sentenciando que: "Debido al enorme volumen de propuestas recibidas para esta vigésima octava edición, el comité decidió no incluir autopublicaciones en el programa de la Feria del 2011", añadiendo posteriormente: "Por tal motivo su libro [el título ha sido eliminado por mi] publicado por los servicios Alexandria Library Inc., no fue escogido para participar en el programa de la Feria de este año".
La respuesta es a todas luces humillante (menos que eso le costó el trabajo en la Feria del Libro a Ángel Cuadra) y falsa, pues en esta edición de la Feria hay varios libros autopublicados por sus autores. La Feria tiene el derecho de escoger a su discreción los libros que formarán parte del evento, pero hay muchas maneras de exponer las razones sin herir la sensibilidad de su autor o tildar a una editorial como Alexandria Library, que ha publicado más de 200 títulos, de "servicio" de impresión. En Miami los cubanos exiliados tienen que recurrir a este mecanismo de pagarse la edición de sus libros. A nadie se le ocurre decir que Ediciones Universal es un "servicio" de impresión, más cuando sabemos que la inmensa mayoría de los libros publicados por Salvat corren a cuenta de sus autores bajo el término de "coedición", incluidos Lydia Cabrera, Reinaldo Arenas, Carlos Victoria y hasta José "Pepito" Sánchez Boudy, que ha publicado la inmensa mayoría de su centenar de libros en Universal. Lo mismo ocurre con otras editoriales, dentro y fuera de Estados Unidos, como Betania, Verbum y Aduana Vieja en España. A Felipe Lázaro, Pío Serrano y Fabio Murrieta tiene el autor, o una institución, que pagarles por publicar un libro.
En cierto que muchos libros autopublicados carecen de valores literarios, lo mismo ocurre en las editoriales conocidas, pero ahí está la habilidad de los impresores que desean destacar como editores, y la de instituciones como el Miami Dade College y la Feria del Libro, para escoger con sabiduría lo que mejor represente a esa imparable literatura autopublicada.
Estoy seguro que la Feria del Libro --que este año, además del tema que hoy analizamos ha dedicado su pabellón principal a China, país que censura y encarcela a a los opositores, incluidos escritores y artistas como Liu Xiaobo-- moderará el lenguaje, para evitar herir innecesariamente a los creadores.
Comentarios (3)
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2011-11-16 02:17:39 | CallejasExcelente artic**o. Comparto ademas la emve**adura de la critica y la revelacion del asunto que dio pie a la censura de los libros publicados por Alexandria Library.
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2011-11-16 08:26:44 | Marlene Moleon - Problemas de formaConsidero a la Feria del Libro de Miami uno de los eventos culturales más prestigiosos del estado de la Florida.
Coincido con el autor de este artíc**o que fue una respuesta desafortunada de un funcionario de la Feria al referirse a los libros autopublicados y a la editorial Alexandria Library de esa manera.
Espero que todo esto no sea más que una desacertada decisión de un empleado intermedio.
De hecho, al menos un libro de Alexandria Library fue presentado en la Feria del Libro del año pasado ([i]Una vida, un tren[/i] de Santiago Martin).
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2011-11-16 18:17:51 | Alberto alarcón]El asunto me parece muy interesante. Estoy de acuerdo con las opiniones del articulista, pero lo que no entiendo es de qué estamos hablando cuando se habla de libro "autopublicado". Hasta donde yo sé, todos los libros del mundo son "autopublicados" en tanto es el autor quien gestiona personalmente ( o a través de un agente) su publicación. Para mí lo único que existe son libros publicados y libros inéditos. Entiendo, sin embargo, que el pelele que dio la desafortunada respuesta a Alexandra Library Inc llama libros "autopublicados" a los que no salen de las editoriales "reconocidas". Pero no hay que ser ingenuos: esto es otra de las muchas estratagemas de las "grandes editoriales" para excluir de vitrinas internacionales como la Feria de Miami a los libros que no pasan por su "caja".
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