Al parecer a aquellos que le siguen dando crédito al tango de que Cuba es una potencia médica, no les alcanza con dos ejemplos ilustrativos que demuestran todo lo contrario. El primero: ¿qué sucedió con el diagnóstico y tratamiento de Fidel Castro?
Hay que subrayar lo evidente: fue un desastre por parte del equipo médico que lo atendió. Hubo que salir volando para España a buscar un profesional que salvara lo que no pudo arreglar la potencia médica.Ahora tenemos el caso del gobernante venezolano Hugo Chávez, quien se ha matado como Chacumbele poniéndose en manos de la medicina cubana. Dicen que ya lo tienen medio lisiado, en una silla de ruedas y pidiendo vía a gran velocidad. Si con estos encumbrados personajes la salud cubana patina de modo alarmante, ¿qué quedará para el resto de los mortales en la Isla?
| < Anterior | Siguiente > |
|---|


