Coincido con Modesto "Kiko" Arocha, hay algo nuevo que se esta gestando en la publicacion de los libros, por lo cual a los autores se nos permite la posibilidad de demostrar quê somos realmente y quê es nuestra obra. Siempre he dicho que una cosa es publicar por vanidad y otra muy distinta es publicar cuando uno está consciente de que el libro que escribimos, de alguna manera, tiene algo que puede ser bueno; algo que nos distingue de lo que ya se ha hecho. Es natural que el que escribe por vanidad, muy posiblemente no tenga la lucidez para darse cuenta de que es vanidoso, porque muy probablemente ese no sabe, en relacion con la literatura, donde está parado. Y cree en la fantasía de su propio ego. Pero el escritor que conoce su poco o mucho talento, sabe que la creación literaria se encuentra de una manera connatural no en su ego, sino en su alma, y que tiene que escribir por naturaleza propia, por pura convicción de su necesidad creativa. Y hoy en día, gracias a la tecnologia -y a las buenas intenciones, los que las tienen, claro, de los que la saben usar- se ha abierto la puerta para que podamos darle a los demas lo que vibra en la intimidad de nosotros, los escitores. A mí, en lo personal, no me importa que otros criticos (mal o bien intencionados), que otros lectores o editoriales ya consagradas tradicionalmente puedan creer que mi obra, o un libro mio en particular, sea mala, o no merezca la mínima calidad literaria, si no se ha leído mi obra. Todo libro tiene que leerse; solamente así el crítico o lector especializado podría decir que mi obra no tiene valores, si al leêrsela constata que es así. Pero si no se lee mi libro, no puede decir que mi obra es mala por el simple hecho de que ha sido una autopublicación... Y volvemos al consabido presupuesto de que muchos clásicos de la literatura han autopublicado varios de sus libros. Pero ello es una verdad como una catedral que siempre dejará bien claro de que si ellos lo hicieron, por quê razón nosotros, los escritores de hoy en día, no lo podemos hacer. Lo hacemos porque podemos y podemos porque estamos conscientes de que algo tenemos que decir, y lo que decimos le sirve a otros con la calidad requerida.
Bienvenida la autopublicacion, y bienvenida la lucidez de Modesto el "Kiko" Arocha. Un abrazo