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Ángel Velázquez Callejas: El sueño y el Ser

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El hombre ha necesitado siempre una transformación profunda, total, no a medias. Nunca ha escondido la levedad, el extrañamiento que lo coloca en un estado de desesperación. El hombre ha sentido la angustia de que le ha faltado algo, de que no está completo, lleno, dichoso. Debido a esa falta, la angustia ha provocado al sueño, a la fantasía durante vidas sucesivas, con el milagro de que algún día esa transformación llegue a ser verdad.

El hombre ha anhelado un despertar completo de la Conciencia, pero aún este despertar, esa realidad,  sigue siendo para el mundo un sueño. Como el sueño de Bastian de que la historia es interminable: el hombre sueña por la simple razón de que está dormido; en la vigilia un poco despierto un poco dormido, la  visión se ve velada y tira de múltiples creencias. La misma creencia de que los sueños existen, de que el país de la Fantasía es un hecho, ha fabricado la mayor píldora literaria para hace dormir al hombre durante sucesivas vidas. Hacer creer que hay un paraíso después de la muerte es nublar de sueños los ojos del hombre.

Nietzsche dice que el hombre es un puente por el cual el propio hombre debe recorrerse a sí mismo para llegar a Ser. El hombre, según Nietzsche, todavía no es porque vive de muchos sueños, de muchas creencias.  Nietzsche dice que entre lo soñado y la verdad todavía hay un largo trecho por recorrer. El hombre es tanto lo soñado como la verdad, pero el hombre está parado en el puente. El hombre ha desarrollado la “voluntad de poder sobrevivir”, pero aún le falta desplegar la “voluntad de poder trascender”, la poesía en actos. Y para que suceda la segunda condición en el hombre debe dejar de soñar. Ouspenski dice que debido a que el hombre no tiene voluntad para detener los sueños, jamás alcanzará la Conciencia. Él ha dicho –y yo estoy de acuerdo-- que debido a este constante soñar durante sucesivas vidas el hombre no sólo ha carecido, sino que ni siquiera se ha interesado por desarrollar el impulso poético del Ser.

Ouspenski escribió una de las pocas novelas verdaderamente fantásticas que existen. En La extraña vida de Iván Osokin se cuenta que un mago había hipnotizado varias veces a su discípulo (Osokin) sin que éste se diera cuenta. Osokin cada vez que necesitaba saber algo sobre su vida acudía al mago, y antes de preguntarle éste le decía “ya lo sé”. Cada vez que Osokin describía un hecho sobre su vida, el mago decía “ya lo sé”. La angustia para Osoki se convirtió en no saber sobre su vida, dedicado a la búsqueda de por qué el mago lo sabía todo de antemano. Osokin descubrió que los sueños habían creado una nube que no le permitía recordar que ya antes de preguntarse él había acudido al mago para hacer la misma pregunta. Esta es una historia interminable de los sueños.

El hombre no para de seguir soñando, de seguir creyendo. De ahí la ficción como literatura; de ahí la literatura fantástica y de ciencia ficción. Ese trecho entre el sueño y la realidad se ha ido llenando a base de ficción. Por muchos siglos se creyó que esa transformación venía de Dios. Más adelante, Darwin creyó que la transformación era evolutiva, y hoy se cree que responde al determinismo económico y al inconsciente reprimido. Por ende, en líneas generales, todo lo que soñamos se relaciona con estas creencias al uso.

a mi amigo Manuel Gayol

Comentarios (7)
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Comentario:
  • Cristina Fernández
    "Hacer creer que hay un paraíso después de la muerte es nublar de sueños los ojos del hombre."; eso es una certeza, como también lo es trasladar al futuro las posiblidades de realización; los sueños de futuro nos disocian del presente y nos detienen a mitad del puente. Por los sueños lúcidos son otra cosa, son esclarecedores con respecto a cualquier tiempo, ya sea pasado, presente o futuro. De esos no hay que desprenderse; ni confundirlo con ese estado adormilado donde no se produce ninguna transformación interior. A veces me cuesta mucho seguir el hilo de tu reflexión porque es muy condimentada, por decirlo de algún modo, pero la atención permanece, y eso es lo que vale, creo. saludos.
  • Arelys Marylyn Cubero
    El soñar nos regala las ganas de vivir, la fe nos da la esperanza del poder realizar. Somos almas buscando evolución en todas y cada una de nuestras encarnaciones. Este tema es un misterio y como tal lo que genera son preguntas combinadas con interesantes conclusiones inconclusas. Y todavía existe el ignorante que nos pedirá una certeza a este tema de la reencarnación y los sueños. Señores, la certeza que podemos tener es que estamos vivos....
  • Anónimo
    no te preocupes, preguntale a Callejas que el sabe
  • anonimo
    Cristina Fernandez, seria bueno que explicitaras mas que son los suenos lucidos?
  • Manuel Gayol Mecías  - Contraste
    Gracias, amigo mío, es muy bueno este contraste entre tus escritos y los míos. Siempre lo que escribes lo leo con mucho interés, a veces coincido y me regocijo; otras no, pero entonces me pones a pensar, y ello me anima. Tan pronto tenga un tiempito voy a escribir sobre este otro trabajo tuyo, en el que por supuesto no concuerdo pero me enriqueces. Un abrazo, Manuel
  • callejas
    Cristina, si lo sueños fueran lucidos no fueran sueños. La lucidez no da significado a ningún sueño. La lucidez no prima en los sueños. Cuando recuerdas un sueño lo haces en perspectiva brumosa. Pueda que yo mire en ti y observe el transcurso lineal de un sueño de principio a fin. Pero tú no lo recuerdas tal y como fue, porque tu no vives el momento del sueño. Y esto hace la diferencia. Cuando los recuerdas los haces usando la memoria del inconsciente; es una resaca. No puedes decir que has recordado un sueno lucido. Otra cosa, cuando hablo usando la categoría sueño esta abarca tanto a tus creencias, teorías y conocimientos. Ellos son memorias también. Cuando te refieres a que los sueños lucidos son “esclarecedores con respecto a cualquier tiempo, ya sea pasado presente y futuro”, son recuerdo también de la memorias del inconsciente. Fíjate en esto: están los sueños provocados por el cuerpo biológico; están los sueños inducidos por la capacidad de sentir; están los sueños del inconsciente colectivo; están los sueños psíquicos, están los sueños espirituales y cósmicos. Hay tipos y categorías de sueños, pero solo a veces recordamos los más comunes, esos que quedan impregnados con facilidad en la menoría del inconsciente porque nos son más cercanos. Soñamos generalmente con lo que hemos vivido en ese día. Sin embargo, a veces hemos soñado sin saberlo con lo cósmico, con lo que es muy lejano en el tiempo y el espacio, pero al despertar no lo recordamos. Todo depende del grado y nivel de conciencia a que hayas arribado a las diferentes dimensiones de sueños. Si esta consciente, por ejemplo, a los sueños del “inconsciente colectivo” entonces recordaras sueños, por ejemplo, sobre tu vida pasada. Pero ten en cuenta que los sueños no son lucidos, sino arquetipos. A través de esta concepción de los diferentes tipos de sueños podemos hallar claves perdidas del conocimiento exotérico. Leí una anécdota que Fidel Castro recordó un sueno en que unos vampiros le chupaban la sangre. Esto es un sueño común y corriente fácil de recordar: el dictador parasitando a su pueblo; su conciencia estaba clara del hecho.
  • Cristina Fernández
    Pues, Angel, yo creo que hay sueños que se recuerdan en esa perspectiva brumosa, pero otros tienen una vividez que no envidiarían nada a lo llamado real. Yo los llamo sueños lúcidos, o esclarecedores, o de conciliación; los términos no son sino parte del juego. Allí el ser se conforta consigo mismo, ya sea por le ha sido dado una respuesta que va más allá del lenguaje, o porque nos ha sido quitado un hondo peso existencial, o simplemente porque recuerdas quién eres y por qué estás aquí. Se despierta con una sensación de paz, o claridad, muchas veces al borde de las lágrimas. Por lo general suelen estar ligados al inconciente colectivo, al mundo de lo arquetípico,pero sin dudas su valor está en ese yo que es emisor y receptor a la vez. Yo amo esos sueños, son muy parecidos a los estados inducidos por un enteógeno. ¿Qué más te puedo decir?
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