Finalizado el tercer debate presidencial en Estados Unidos, que esta vez tuvo como tema la política exterior, queda claro que Barack Obama considera la mejor estrategia en la arena internacional compartir responsabilidades con los demás países, como por ejemplo Rusia, China, Pakistán, el nuevo gobierno de Afganistán... Esto está en sintonía con sus giras pidiendo perdón por los excesos estadounidenses.
No es primera vez que la nación americana es empujada a una política de contención y apaciguamiento.
También Franklin Delano Roosevelt, entre otros gobernantes, creyó en la coexistencia pacífica y la no injerencia en los asuntos globales, y por poco su reacción en 1941 llega demasiado tarde, pues Adolf Hitler estuvo a punto de llenar de grilletes a la humanidad.
De todos modos, ante el repliegue de Estados Unidos, lo que se está observando es a una Al Qaeda golpear la embajada americana en Bengasi, matando al embajador y a otros tres estadounidenses. China y Rusia han bloqueado las funciones del Consejo de Seguridad de la ONU. Irán amenaza con ataques preventivos dirigidos a las bases militares norteamericanas asentadas en la región del Medio Oriente. En América Latina sigue campeando por sus respetos el “socialismo del siglo XXI”, declarado engendro antioccidental y contrario a los procesos democráticos. En fin, que mientras más se desconecte Estados Unidos de su responsabilidad como garante de la libertad, la democracia y la paz mundial, menos seguro estará el mundo y más peligros acecharán la tranquilidad norteamericana.
Los valores occidentales representan la diana de los fundamentalistas, los terroristas y las dictaduras. Mejor defenderlos y preservarlos a como dé lugar.
| < Anterior | Siguiente > |
|---|



