Aquellas personas que golpean y acosan a mujeres indefensas cuyo único "delito" consiste en andar las calles de Cuba con una flor en la mano, deberían ser inmediatamente detenidas por la policía y llevadas ante la justicia (y suele ocurrir exactamente al revés). Esta no es una cuestión política, sino de orden elemental, de derechos, porque un país donde las turbas violentas campean por su respeto no es un país, es una selva.
Así, el hecho de pedirle al papa Benedicto XVI que abogue por el derecho de las Damas de Blanco, o de los disidentes en general, a expresarse o simplemente existir sin ser violentados, no debería interpretarse como una “presión política sobre la Iglesia”. Más bien, como un desesperado llamado de auxilio de quienes viven a merced de un régimen delincuente.Hay que insistir en esto, porque con demasiada frecuencia se pierde la perspectiva. No es política, por ejemplo, que un conjunto de ciudadanos reclame sus derecho natural a entrar al, y salir del, país en que nacieron sin tenerle que pedir permiso a nadie. Es cuestión de derechos elementales. No es política –otro ejemplo-- que quienes son agredidos por delincuentes en las calles reclamen justicia o el auxilio de las supuestas fuerzas del orden. Es cuestión de derechos elementales. Las violaciones no pueden ser justificadas por el oficialismo con la vieja cantaleta del embargo norteamericano o la “independencia” de Cuba. Sin ciudadanos independientes, y los cubanos de Cuba no lo son, no puede haber soberanía y/o independencia nacional. Cuando un país se convierte en una selva hay que empezar por sacar a las fieras de circulación.
Y luego tienen el cinismo, las fieras, de hablar de “exiliados respetuosos”. ¿Cómo respetar el abuso, la opresión y la censura? Tienen que empezar por respetar para aspirar a ser respetados. Quien no respeta el elemental derecho de un ser humano a expresarse, disentir y elegir, no merece respeto alguno.
Hay quienes se preguntan por qué éste o aquél escritor o artista se meten en política. “Con lo sucia que es la política”, dicen. No acaban de entender que el tema de Cuba, fundamentalmente, no es político, sino de derechos elementales. No se puede poner la carreta delante de los bueyes. El ser humano antecede a lo político, y no al revés. Los cubanos tienen primero que poder Ser para poder después “meterse en política”.
Comentarios (3)
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2012-03-03 14:52:58 | asi esUna de las justificaciones más comunes de quienes con su actitud normalizan la dictadura cubana es esa, “que la política es muy sucia”.
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2012-03-03 23:08:41 | manuel Gayol - La gerontocrasia del ascoTo-tal-men-te de acuerdo, amigo. Lo de Cuba da asco. cada vez que pienso en todos los derechos elementales, como ser humano, que nos han quitado es cuando te puedes preguntar, pero cómo es posible que aún existan personas (y aun intelectuales) que justifican esa conducta de los gobernantes cubanos? Uno, cuando escribe de estas cosas quisiera mantener la ecuanimidad, para no caer en diatribas y no usar vocablos lacerantes, pero es vardad, quê respeto merecen los que desde hace más de cincuenta años atrás ripian todas las posibilidades de entendimiento, menoscaban los derechos de todos: prohiben, prohiben y prohiben, como si ellos fueran los grandes elegidos de algun dios; como si fueran los que te han traído al mundo; quê derecho tienen a cortarte la libertad de las ideas, de las expresiones, la libertad de moverte a donde tú quieras, de regresar a tu país las veces que quiras, de tener tus propiedades, de discrepar de ellos y expresarlo. Es que cuando piensas en todas estas cosas, es cuando te das cuenta de que no puedes tener por ellos ni una pizquita de respeto, ni "un tantito asi". Sinceramente, lo de la gerontcrasia cubana es una asco. Gracias por tu artic**o, Armando
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