Inicio Mundos exteriores La luna: Oficialismo y ocultamiento

La luna: Oficialismo y ocultamiento

187
0

La luna vuelve a ser noticia y no a causa de Donald Trump precisamente. Expertos de la Universidad Baylor, en Texas, acaban de detectar que en el Polo Sur, bajo la cuenca de Aitken, hay algo muy grande y metálico enterrado a más de 200 km de la superficie.

¿Tal vez una pila de energía poshumana o transhumana? ¿Un motor de propulsión interna que explicaría el extraño desplazamiento del satélite? Según Peter James, autor principal del estudio texano, se trata de una especie de placa de metal cinco veces más grande que la Isla Grande de Hawái enterrada en el interior de la luna.

Mientras, la NASA avisa que piensa colonizar la placa, perdón, el satélite, en 2024. Muy cómico todo.

Parece que este eterno cuento de la luna no es más que una variable literaria de la ficción de Estado que nos han contado desde chiquitos sobre el origen de la Tierra y de la vida. Y es que quien ha visto, o mejor, sentido realmente la luna, intuye que algo no concuerda en esta historia del satélite “natural”, pero muerto, que siempre declama el oficialismo “científico”. Tengo, para empezar, tres observaciones o hipótesis o sospechas que derivan en preguntas naturalmente:

1- La luna no es la luna sino una especie de adminículo diseñado para iluminar toda clase de historietas relacionadas con la salida del hombre al exterior, al espacio inexplorado. La salida que nunca se corona. Si fotografiar la Tierra desde el espacio resulta «muy costoso» –versión justificativa–, y las imágenes de la Tierra que vemos habitualmente en los medios no son más que composiciones en base a yuxtaposiciones de fotos incompletas, es decir, de zonas o franjas de la Tierra vistas desde la periferia del planeta básicamente –photoshop, en fin, reconocido incluso institucionalmente–, imaginémonos lo que costaría poner a humanos en la luna “después de cincuenta años”. Otro cuento chino.

2- Ya se sabe: La luna es un absurdo. No debería estar ahí, ni moverse así, de acuerdo a su tamaño, composición, naturaleza, etc. Según la teoría de los rusos Vasin y Sherbakov –una entre muchas similares o aproximadas–, no se trata de un satélite natural de la Tierra sino de un “planetoide hueco” construido por una civilización tal vez poshumana o extraterrestre y colocado en órbita alrededor de este “planeta” con una función por determinar.

3- ¿Por qué la luna esconde siempre la misma cara por muchas vueltas que dé alrededor de la Tierra? Para colmo, la inmensa placa metálica enterrada en la cuenca de Aitken, “descubierta” ahora por los expertos de la universidad de Texas tras llegar a posar los chinos, el año pasado, una sonda en el lado oculto, está situada… nada menos que en el lado oculto.

Persiste el ocultamiento. Reverbera el cuentecito.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí