Inicio Noticiero Cultural Sobre algunos bailarines cubanos, el agradecimiento y la libertad

Sobre algunos bailarines cubanos, el agradecimiento y la libertad

15
1

Esta es una breve reflexión sobre la ausencia en el conversatorio del pasado sábado 9 de agosto de la mayoría de los bailarines que participaron en las recientes galas del Ballet Clásico Cubano de Miami con grandes selecciones de los Ballets Rusos.

El Centro Cultural Hispano para las Artes de Miami, la Fundación Apogeo para el arte público y la Fundación de las Américas invitaron a un conversatorio con los bailarines que participaron en las recientes galas del Ballet Clásico Cubano de Miami, fundado y dirigido por el maestro Pedro Pablo Peña, donde se presentó además el número de junio/julio de la revista Caritate, con una extensa reseña de la primera Gala de Homenaje a los Ballets Rusos de Serguéi Diáguilev, celebrada el 15 de junio del 2014.

Me resulta bastante preocupante la ausencia de la mayoría de los bailarines invitados, a saber: Jaime Reytor, Liset Santander, Edward González, Ihosvani Rodríguez, Kelvin Ravines, Yaíma Méndez, Ariel Soto, Gretel Batista, Randy Crespo, Mónica Gómez y José Ignacio Galíndez, sobre todo de aquellos que se fueron del Ballet Nacional de Cuba durante la visita de esta compañía a Puerto Rico y han encontrado en Miami, encabezado por el maestro Pedro Pablo Peña, un cálido apoyo y la oportunidad de bailar en las dos importantes galas mencionadas.

Los únicos bailarines participantes en el conversatorio fueron Jorge Oscar Sánchez y Manuela Navarro, que sacaron la cara por sus compañeros ausentes y amablemente respondieron las preguntas e inquietudes de los miamenses asistentes al encuentro, donde tuvo lugar un interesante y enriquecedor debate sobre dichas galas, sus experiencias en Cuba y sus expectativas de futuro.

Es cierto que no era obligatorio que asistieran, pero me gustaría que los bailarines ausentes aludidos repensaran si debieron o no asistir a este encuentro con los miamenses interesados en el ballet y en conocer de primera mano sus vivencias como bailarines, porque era una manera muy sencilla y elegante de agradecer el apoyo recibido por parte del Ballet Clásico Cubano de Miami y, sobre todo, de su fundador y director, el maestro Pedro Pablo Peña, así como del público miamense.

Su ausencia, en general, denota la falta de compromiso con sus propias carreras y el egoísmo que desgraciadamente caracteriza al llamado “hombre nuevo” cubano, al que lo único que le interesa es resolver su problema personal, sin importarle la ética ni mostrar agradecimiento. Están a tiempo para cambiar, porque la vida en libertad les pasará la cuenta si no lo hacen.

1 COMENTARIO

  1. Me uno a vuestras palabras y aplaudo como siemore la valentia de decir lo correcto en su justo momento. Abrazamos la etica de los bailarines Manuela Navarro y Jorge Oscar Sánchez, esperaba hacer un tema de esto pero usted como siempre tan arquiteco de la verdad y opinuion.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí