Inicio Neo Blogs Tres: Kim, la prensa y la militarización de Cuba

Tres: Kim, la prensa y la militarización de Cuba

13
0

El hombre-cohete

A pesar de que vivimos en la Sociedad del Disparate, allí donde aún funciona el estado de derecho –caso de Estados Unidos– sigue habiendo fricciones entre la puesta en escena y la realidad pura y dura. Entre el show-man y el funcionario elegido. Una fricción que los vuelve con frecuencia incompatibles. Y eso parece que lo sabe el hombre-cohete, como llamara a Kim Jong-un el presidente Donald Trump. De ahí, tal vez, el desparpajo de las provocaciones norcoreanas frente a Washington.

¿Será verdad que tantos temblores de tierra por estos días –en México, Panamá, Japón, la propia Corea del Norte, etc.– obedecen a las pruebas nucleares de Kim? Lo cierto es que mantener con vida al dictador norcoreano resulta actualmente una gran irresponsabilidad que alimentan chinos y rusos. Estamos en manos de un psicópata que fusila a sus propios familiares con misiles y ve películas serie B compulsivamente. Habría que liquidarlo. Estados Unidos no tiene otra manera de ser prudente, responsable, humanitario.

Prensa y gobierno: Libertad y responsabilidad

Una sociedad abierta, en estado derecho, necesita una prensa libre y un gobierno responsable. Un funcionario elegido no puede tener libertad para hacer lo que le da la real gana, porque se debe a quienes lo eligieron; igual que una prensa libre, bajo el supuesto de la «responsabilidad social», no puede estar atada de pies y manos. Está de más decir que en un funcionario electo queremos ver autenticidad –y la autenticidad implica libertad–, pero siempre que esa autenticidad no menoscabe los intereses de sus electores (un presidente o un senador son, ante todo, servidores públicos). Igual queremos ver en una prensa libre responsabilidad, pero siempre que esa «responsabilidad» no la convierta en una prensa cobarde, que trabaja temiendo desde una demanda en corte hasta un despido o un encarcelamiento (como pasa en Cuba).

Militarización y totalitarismo

La militarización de las ciudades cubanas, particularmente de La Habana, no constituye solo una puntualidad relacionada con el reciente huracán Irma. Este estado policial, de uniforme y de civil, prolifera desde la década del 60 con diversos matices. Por eso, y no solo por la ausencia de una prensa libre con espacios públicos a su disposición, es que las noticias internas sobre crímenes, atracos, asaltos, etc., apenas circulan, y la sociedad no articula sus protestas políticamente. Hay dos policías por cada cuatro esquinas… y una población que lo sabe.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí