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Una influencia peligrosa

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Hace un tiempo fui invitado a un programa de televisión. Para tratar un tema interesante, “la actual influencia del Islam en Occidente”. La velocidad de la televisión impide profundizar en el análisis.

La reacción de lectores y amigos me impulsó a compartir más información sobre el tema, pero lo que realmente me lanzó sobre el ordenador fue un reportaje escrito por un periodista irlandés, residente en Malmö, Suecia, y sus experiencias al usar por un día la Kipá o Yarmulke utilizada cotidianamente por los judíos más observantes para cumplir el precepto de cubrirse la cabeza reconociendo la presencia de Dios sobre nosotros, tal cual hacen el Papa y otros prelados, basados en nuestras costumbres.

Este periodista irlandés Patrick Reilly ( https://www.tabletmag.com/scroll/149939/uncovering-anti-semitism-in-malmo-sweden ) decidió hacer el experimento de aparentar ser un turista judío que intentaba conocer Malmö, se aventuró a recorrer la ciudad y su primer incidente, fue que un grupo de muchachos musulmanes comenzaron a observarle, luego a reírse y finalmente le dijeron “judío de mierda”; más tarde, cuando caminaba por una concurrida calle de comercios y restaurantes, se repitió el hecho. Entonces hubo menos risas y más miradas hostiles, y por temor a que pasara a mayores se quitó la Kipá y continuo su recorrido.

El único jardín de infantes judío está protegido con puertas a prueba de balas debido a un atentado ocurrido el año pasado. Los crímenes de odio contra los judíos se duplicaron. En el 2010, el Centro Simón Wiesenthal, que representa los intereses judíos en el extranjero, emitió una advertencia sobre viajes a Malmö instando a tener «una precaución extrema». El gobierno sueco no ha podido o no ha querido detener esta espiral de antisemitismo. Los judíos suecos están emigrando.

Aclaro que no tengo nada en contra de los musulmanes, mantengo una cordial relación con los que conozco, aunque tengo ciertas desavenencias con algunos de sus preceptos, como su definición de «Dar al-Harb» (la tierra de la guerra) y «Dar al-Islam» (la tierra bajo el Islam). No sé, me atemoriza un poco.

De acuerdo a un artículo publicado en FrontPage Magazine 2008 ( https://heavenawaits.wordpress.com/muslim-behavior-with-population-increase/ ) basando sus porcentajes en un estudio realizado por la CIA en su The World Fact Book del 2007, dice el Dr. Peter Hammond que cuando la población musulmana está alrededor del 1% del total funciona pacíficamente como una minoría que no representa una amenaza para nadie, como en Estados Unidos, 1.0% (30 millones), Australia, 1.5%, Canadá, 1.9% (en el 2007, a 3.2% en la actualidad), China 1%-2%, Italia 1.5% y Noruega, 1.8% (en el 2007,a 2.8% en la actualidad).

Entre el 2 y el 3% emprenden una labor proselitista sobre otras minorías étnicas descontentas principalmente en las cárceles y entre pandillas callejeras como en Dinamarca 2%, en el 2007,a 4% en la actualidad; Alemania, 3.7% en el 2007a 4.4% en la actualidad; Inglaterra, 2.7% en el 2007,a 4.4% en la actualidad; España, 4% en el 2007a 4.5% en la actualidad, y Tailandia, 4.6%.

La cosa empieza a complicarse cuando rebasan el 5%. Ahí comienza el forcejeo porque se produzcan alimentos de acuerdo con la Halal, incrementando la exigencia de contratar musulmanes y ejerciendo presión para que las cadenas de supermercados vendan sus productos, so pena de tomar represalias si estos no acatan. En ese momento empiezan a exigirle al gobierno que les permita regir a su población bajo la Sharía, por encima de las leyes del país, como sucede en Francia 8% en el 2007a 9% en la actualidad; Las Filipinas, 5%; Suecia, 5%; Suiza, 4.3% en el 2007a 5.1% en la actualidad; Holanda, 5.5% y Trinidad & Tobago 5.8% .

Cuando alcanzan a ser el 10%, el desorden se desborda, se incrementa el irrespeto de las leyes del país y las protestas, como la quema de automóviles o la reacción a cualquier expresión sea política o artística que encuentren ofensiva, como sucedió en Ámsterdam luego de la publicación de ciertas caricaturas. Eventos de esta magnitud son comunes en Guayana 10%, India 13.4%, Israel16%, Kenia 10% y Rusia 10-15%.

Entre el 20 y el 40% despega un caos que va desde la protesta violenta hasta horribles masacres practicadas por las milicias yihadistas, incluyendo asesinatos sin causa y quemas de iglesias y sinagogas. Todos o algunos de estos hechos ocurren cotidianamente en países como: Etiopia 32.8%, Bosnia 40%, Chad 53.1% y El Líbano 59.7%.

Cuando llegan al 60% o más, como en Albania, 70%, Malasia, 60.4%, Qatar, 77.5% y Sudan, 70%, se desata la persecución de los infieles, las conversiones forzosas y el genocidio a través de la Shariá y la Dhimmi conocida como el impuesto aplicado a los no creyentes (ciudadanos de segunda clase).

Cuando son más del 80%, como dicen los guajiros de mi tierra, “apaga y vamos”.

Todo esto quise decirlo aquella noche, pero no hubo tiempo .Creo que es para preocuparse. ¿A Ud., no le parece? A mí sí.

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